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¿Cómo enseñar a tus hij@s el valor del dinero?

7 Nov, 2025
Un padre con sus hijos jugando con monedas y billetes. Educación financiera, el valor del dinero.

No se trata solo de darles paga. Se trata de prepararles para la vida.

¿A qué edad deberían aprender los niños sobre dinero? ¿A los 10, cuando empiezan a pedir su primer móvil? ¿A los 15, cuando quieren comprarse ropa de marca? ¿O quizás a los 18, cuando tienen que elegir carrera?

La verdad es otra: aprenden desde mucho antes. No porque les sentemos a hablarles de finanzas, sino porque nos observan.

Los niñ@s no necesitan grandes discursos. Necesitan ejemplos reales. Y en casa, cada decisión económica cuenta. Desde cómo compramos hasta cómo discutimos por dinero.

Este artículo no va solo de la paga. Va de ti. Y de cómo tu forma de vivir el dinero puede ser la mejor (o peor) escuela para tus hij@s.

Sigue leyendo 👇 y averigua qué tal profesor/a eres para tus hij@s.



¿Por qué enseñar economía desde pequeños?

¿Recuerdas a tus padres hablar de dinero?

Y ¿Recuerdas lo que te decían cuando les preguntabas qué pasaba?

“Eso no es cosa de niñ@s” “El dinero es cosa de mayores”

Siempre nos han dicho que los problemas económicos no eran cosa de niñ@s.

Pero el silencio también educa. Y lo hace mal.

¿Recuerdas haber hablado con tus padres sobre dinero cuando eras pequeñ@?

¿Te explicaron cómo se ganaba, cómo se gastaba, cómo se decidía en casa?

La mayoría de personas no recibimos ninguna educación económica cuando eramos pequeñ@s.

Y eso tiene consecuencias reales: de adult@s llegamos sin saber cómo funciona el dinero o repitiendo errores sin darnos cuenta.

Porque lo que no te enseñaron lo has ido improvisando.

Y lo que sí aprendiste, muchas veces, fueron frases hechas como:

💬 “El dinero no da la felicidad”

💬 “El dinero no nace en los árboles”

💬 “Los ricos son egoístas”

💬 “Mejor no hablar de dinero delante de los niños”

Frases que parecen inocentes, pero que moldean tu relación con el dinero durante toda la vida. Por eso es tan importante romper con ese patrón y empezar a educar desde pequeños. No para formar expertos en finanzas, sino personas que entiendan lo básico y puedan gestionar su economía sabiamente:

🧃 Que el dinero no aparece solo, viene del trabajo y del esfuerzo.

💡 Que no se puede gastar todo lo que entra.

🧷 Que ahorrar no es castigo, es cuidarse.

🕰️ Que saber esperar, elegir y renunciar también se aprende.

No hacen falta grandes discursos ni fórmulas complicadas.

Solo coherencia, conversaciones cotidianas y espacio para preguntar.

Porque si no lo aprenden en casa, lo aprenderán fuera… y no siempre bien.


Lo que ven, lo aprenden

Este punto es clave: los niñ@s aprenden por imitación.

No necesitan que les expliques lo que es un gasto impulsivo. Te lo ven hacer cada vez que llegas con bolsas que no esperabas comprar.

No necesitan que les digas que el ahorro es importante. Te ven frustrarte cuando no puedes afrontar un imprevisto.

No necesitan saber lo que es una hipoteca. Te escuchan hablar de “la letra” como si fuera una condena.

Cada gesto, cada comentario y cada reacción tuya ante el dinero deja huella.

👀 Observan cuándo te quejas por los precios.

📉 Escuchan cuando dices que “no llegas”.

🧾 Saben que hay facturas que asustan.

📦 Intuyen cuándo compras por estrés o por impulso.

Y aunque no entiendan los términos, entienden la emoción. Tu relación con el dinero puede convertirse, sin quererlo, en la suya.


¿Qué errores cometemos sin darnos cuenta?

A veces, sin querer, educamos justo en la dirección contraria a la que nos gustaría.

❌ Evitamos hablar de dinero como si fuera un tema peligroso.

❌ Contestamos “porque sí” o cambiamos de tema cuando preguntan.

❌ Les damos cosas sin explicar cuánto cuestan o de dónde salen.

❌ Les negamos cosas sin explicar el motivo.

❌ Les damos dinero solo por respirar, sin relación con el esfuerzo o la responsabilidad.

❌ Usamos el dinero como premio o castigo según el día.

❌ Fingimos que todo es fácil… aunque estemos con el agua al cuello.

Y lo hacemos con la mejor intención: para proteger, para no preocupar.

Pero el efecto es el contrario. Les dejamos sin referentes reales, sin herramientas para entender su entorno, sin la posibilidad de equivocarse y aprender.

Muchos adult@s que hoy no saben organizar su economía, no es porque no tengan capacidad, sino porque nunca se les enseñó.

Se les protegió tanto… que crecieron sin base.

Y ahora les toca reconstruir desde cero.


Cómo enseñarles, según la edad

No hay una única forma ni un único momento. Pero sí hay claves que ayudan. El objetivo no es formar economistas, sino introducir poco a poco el valor del esfuerzo, del ahorro y de la toma de decisiones.

👶 Antes de los 6 años

A esta edad todo entra por la observación, así que lo que tú haces con el dinero pesa más que lo que tú dices.

🧩 Explicar que el dinero no sale del cajero “porque sí”.

💬 Contar que papá o mamá trabajan para ganar ese dinero.

🛍️ Relacionar cosas cotidianas con el esfuerzo que suponen.

🧒 De 6 a 9 años

Es el momento ideal para introducir lenguaje simple y ejemplos visuales.

💬 Hablar de forma sencilla, sin tecnicismos.

💼 Relacionar el dinero con esfuerzo: “El dinero viene de trabajar”.

💰 Introducir el concepto de ahorrar para algo concreto.

⏳ Introducir el concepto de elegir: “¿Prefieres esto hoy o algo más grande otro día?”.

👦 De 10 a 12 años

Aquí ya se puede hablar de decisiones reales.

🔄 Empezar a hablar de decisiones: “¿Prefieres gastarlo ahora o guardarlo para más adelante?”.

📅 Introducir la paga como herramienta educativa (nunca a cambio de lo que ya deberían hacer por su edad, sino por tareas extra).

🛒 Hacer compras pequeñas con su propio dinero y comentar después cómo se han sentido.

🎯 Hablar de deseos vs. necesidades.

👧 De 13 a 16 años

Este es el momento de dar más autonomía y empezar a confiar.

📲 Usar apps para controlar ingresos, gastos y objetivos de ahorro.

💡 Hablar abiertamente de conceptos como ahorro, deuda o inversión.

🧾 Incluirles en decisiones reales del hogar: presupuesto de vacaciones, organización de la compra semanal, compras de material escolar…

💬 Hablar también de errores: qué pasa cuando uno se equivoca, qué aprendemos de eso.


El Gran Plan: una herramienta para hablar de dinero en familia

A veces no es fácil hablar de dinero con l@s niñ@s. No sabes por dónde empezar, temes agobiarlos o simplemente no encuentras el momento. Pero la economía está en su día a día mucho antes de que sepan lo que significa esa palabra. Está cuando te acompañan a hacer la compra, cuando piden algo nuevo o cuando ven que algo no se puede comprar.

Y una forma sencilla de empezar a normalizarlo es a través de historias. Historias que hablen su idioma, con personajes que les representen y con tramas que les atrapen. 

Por eso escribí El Gran Plan: una novela infantil pensada para introducir a los más pequeños en el mundo del dinero, de forma natural y con valores de fondo.

En el libro, tres amigos deciden hacerse millonarios. Pero no desde la fantasía vacía del “quiero ser rico”, sino desde el esfuerzo, el trabajo en equipo y el aprendizaje real. A lo largo de la historia descubren que ser millonario no es solo tener billetes en los bolsillos, …

📘 El libro toca conceptos clave de economía:

💰 Ahorro.

📈 Ingresos.

💸 Gastos.

🏠 Activos y pasivos.

🙌 Y valores esenciales como el respeto, la humildad y la constancia.

No hay sermones. Hay humor, errores, aprendizajes y decisiones. Y hay algo más: al final de cada capítulo, encontrarás actividades para compartir con tus hij@s. Porque El Gran Plan no es solo una lectura, es una oportunidad para abrir conversaciones importantes, compartir momentos de calidad y trabajar juntos en una base económica sólida.

Una excusa perfecta para hablar de lo que nadie nos explicó… pero que ahora sí podemos transmitir.

Puedes encontrar El Gran Plan en CASTELLANO y CATALAN.


La paga: más que una cantidad, una oportunidad

¿Hay que dar paga o no? ¿Cuánto? ¿Cada semana o solo cuando lo piden? ¿Con condiciones… o sin ellas?

La respuesta rápida es: depende.

Pero la buena noticia es que, más allá de la cantidad, la paga puede ser una herramienta educativa muy potente. No es un premio, ni un control, ni una forma de callar peticiones. Es una oportunidad para aprender a gestionar.

Pero eso sí: antes de empezar, hay que hablarlo bien.

La paga no debería darse “porque toca” o porque a todo el mundo se la dan. Debería ser el resultado de una conversación entre madre, padre e hij@, donde se dejen claros los acuerdos:

🗣️ Para qué se da la paga. ¿Qué gastos cubrirá? ¿Qué decisiones podrá tomar con ese dinero?

📅 Cuándo se entregará y con qué frecuencia. Semanal, quincenal, mensual… Lo importante es que haya regularidad.

📉 Qué hacer si se la gasta toda antes de tiempo. Spoiler: no se le repone. Porque ahí está parte del aprendizaje.

📈 Qué pasa si quiere ahorrar para algo más grande. Ayúdale a plantearse metas y a tener paciencia.

📝 Incluso podéis firmar un contrato entre partes, por escrito. Eso le dará un toque de seriedad y compromiso que no olvidará.

Y una regla fundamental:

la paga no debe ser a cambio de tareas que les corresponden por edad. Recoger su plato, hacer la cama o estudiar no son trabajos remunerables: son responsabilidades. Si queréis vincularla a tareas, que sean extras: lavar el coche, ayudar en una mudanza o montar los muebles nuevos, por ejemplo.

La paga no sirve para controlar. Sirve para acompañar.

Para dejar espacio, observar cómo se relaciona con el dinero y ayudarle a reflexionar sobre sus decisiones.

💬 Habla con tu hij@ sobre qué quiere hacer con el dinero.

📊 Ayúdale a llevar un pequeño registro.

💡 Propón metas de ahorro realistas.

⏳ Y déjale equivocarse. Porque gastar todo en una chuchería… también enseña.


¿Qué dicen los expertos? (y qué se olvida a menudo)

En marzo de 2024 participé en un artículo de 3Cat sobre cómo gestionar la paga con niñ@s. Allí se abordaron las dudas más comunes: cuándo empezar, cómo hacerlo, qué errores evitar.

Pero hay algo que no se suele decir: enseñar sobre dinero no se trata de darles fórmulas. Se trata de acompañarles a construir su propio criterio.

Y eso no se logra con una paga sin sentido, ni con prohibiciones tajantes. Se logra con presencia, conversación y coherencia.

(Puedes leer el artículo completo aquí: 3Cat – Cal donar paga als fills?)


Conclusión

Tus hij@s aprenderán de ti. Lo quieras o no.

Aprenderán cómo reaccionas al pagar.

Cómo vives el ahorro.

Cómo hablas (o no hablas) de tus deudas.

Y qué lugar ocupa el dinero en tu vida diaria.

No se trata de darles una clase magistral.

Se trata de dejar de repetir lo que tú viviste… en silencio.

Pregúntate:

¿Y si me hubieran enseñado antes?

¿Y si de pequeñ@ alguien me hubiera explicado que no todo se puede comprar, que ahorrar da libertad, que gastar también es una decisión?

Quizás tu camino habría sido otro.

Y precisamente por eso, ahora tienes la oportunidad de sembrar algo distinto.

No hace falta saberlo todo.

Solo estar dispuest@ a aprender con ell@s.

A hablar sin tabúes, a escuchar sin juzgar, a construir —junt@s— una relación más sana con el dinero.

Desde casa. Y desde pequeños.


📣 ¿Te ha pasado algo parecido?

¿Te has sentido identificad@?

Entonces ya sabes por qué es tan importante empezar desde casa.

No necesitas tener todas las respuestas, solo estar dispuest@ a hablar de dinero con naturalidad, con ejemplos y con valores.

👉 Cuéntanos en comentarios: ¿cómo aprendiste tú sobre el dinero? ¿Qué te hubiera gustado saber antes?

Comparte este artículo con otras familias que también quieran educar en economía desde pequeños.

Y si quieres aprender a gestionar tu economía mientras educas con el ejemplo, accede gratis a Tu Kit de Supervivencia Financiera.

Porque enseñar empieza por lo que haces, no por lo que dices.


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